Éste es el primer artículo del año, así que en primer lugar quiero desearte que este año te traiga miles de momentos memorables por las emociones que muevan y lo que te hagan reír o llorar o enfadarte, porque al final, la vida son momentos, y todos ellos nos hacen crecer.

En mi planificación estaba escribir sobre los propósitos para el año nuevo. Si, como yo, dedicas unos minutos (o unos días) durante el final de un año y el principio de otro a valorar y agradecer el año que se va y a proyectar el que llega, probablemente puedas sentirte identificado o identificada en las líneas que siguen (o incluso, pensar que podrías haberlas escrito tú).

Para mí, hoy es un día especial, pues coincide que es mi cumpleaños, así que tengo doble motivación para hablar de propósitos y de este nuevo año que comienza…

Voy a ser breve, pues los propósitos han de ser claros y estar bien enunciados para poder llevarlos a cabo. Mi idea inicial era hablarte de propósitos encaminados a la escuela y la vida con niños y niñas. Pero voy a aprovechar que es mi día para hablar también de propósitos personales, por si te dan alguna idea para encaminar tu año.

Propósitos de vida.

Propositos de vida

Sería absurdo pensar que los propósitos vitales van unidos al comienzo de un año, o de una etapa, pues la vida es esto que sucede cada día, y no para ni espera por nadie. Yo suelo reflexionar cada semana (a veces incluso cada día) sobre las cosas que suceden fuera y dentro de mí, y sobre todo, cómo reacciono yo ante ellas, y si podría mejorar mi actitud. Eso me lleva a un proceso de crecimiento personal constante, y sobre todo, a trivializar muchas cosas del día a día que, de otra forma, invitarían a la depresión.

Puesta a elegir entre las cosas que trabajo habitualmente y sobre las que reflexiono de manera profunda y cumplo casi cada día, selecciono las cinco que te muestro a continuación:

     1. Hablar menos y escuchar más.

Es cierto que yo tengo las ideas muy claras respecto a muchas cosas, pero si hablo primero probablemente me estoy perdiendo mucho de lo que la otra persona tiene que decir, así que procuro escuchar a los demás, con atención, poniendo todo mi ser en captar la esencia de sus palabras, y de quiénes son. He comprobado que esto siempre mejora la comunicación, y cambia mi percepción de las demás personas.

     2. Disfrutar intensamente del momento presente.

La vida es lo que pasa ahora, en este instante, con las personas que hay a tu alrededor, en el lugar que estás, con tus circunstancias presentes. Puedes intentar ir hacia atrás o hacia delante, pero el único momento que estás viviendo es éste. Evita malgastar el regalo de la vida.

     3. Meditar y hacer ejercicio cada día.

Hace aproximadamente un año aprendí, con ayuda de mi coach, que hay una única cosa que puedes cambiar: a tí misma. Entonces me concentré en lo que necesito para estar bien y poder ofrecer lo mejor de mí cada día a las personas que me encuentro en mi camino. Mi cuerpo me pide ejercicio, y mi alma quietud y visión para discernir lo que es importante de lo que no. Así que, cada día me regalo ese tiempo. ¡Deberías probarlo!

     4. Tomarme en serio, sin excesos.

Tomarme en serio supone escuchar a mi cuerpo cuando se enferma, porque quiere mostrarme algo que necesito o que estoy dejando pasar. Habla de tener en cuenta mi cansancio y mis emociones cuando estoy ante una situación difícil; y sobre todo, de pedir ayuda cuando lo necesito (aunque sepa que a veces no llega). Y en todo ese saber escucharme, necesito un poco de ligereza para no caer en un exceso de egocentrismo, y dejar pasar todo aquello que supone un engaño de la mente para auto-compadecerme.

     5. Hacer realidad algún apartado de mi lista de deseos.

Quizá estés familiarizado con el concepto americano de la “bucket list”. Si no es así, pues es simplemente una lista con las cosas que te gustaría hacer antes de morir, o antes de cumplir los…, o antes de tener hijos, o…. Para mí lo más sencillo es “cosas que quiero hacer al menos una vez en la vida”, y mola ver cómo se van cumpliendo. Creo que también deberías probarlo. 🙂

Y en la escuela…

poster propositos

Para mí la vida es parte de la escuela, o la escuela parte de la vida, así que también me planteo cada semana cómo va todo, y sobre todo, si estoy cumpliendo con mis propósitos, lo cuál para mí es casi más importante que la legislación.

Aquí tienes mi selección de los cinco propósitos que creo que deberíamos tener siempre en mente cuando tenemos niños y niñas alrededor:

     1. Respetar a los niños y niñas, sus intereses, opiniones, ideas… por encima de mis prejuicios y estereotipos aprendidos.

     2. Ante la duda, elegir siempre la opción más divertida.

   3. Cambiar el foco de cada uno de mis pensamientos. Poner mi atención en sumar… sumar ideas, soluciones, propuestas, alegría, diversión, buen rollo…

     4. Hacer de cada sesión un momento mágico, una obra única que solo se escribe una vez.

     5. Recordar que son niños y niñas, y que su principal ocupación debería ser jugar. Proteger su infancia.

Si quieres saber más sobre cada uno de ellos, puedes ver los textos que les han acompañado durante la semana en Twitter, Facebook e Instagram.

¡Gracias por seguir a mi lado un año más! ¡Tu presencia es el mejor regalo!