Cada año tengo la suerte de poder acudir a muchísimas jornadas sobre educación, donde conozco a muchas personas apasionadas por esta disciplina y aprendo tanto de los ponentes como de los que vamos a escucharles.

Suelen ser intercambios generosos de información, en los que cada uno de nosotros y nosotras aportamos lo mejor de nuestra experiencia profesional y nuestras vivencias personales para enriquecer las sinergias que surgen en eventos de este tipo.

Desde esta página, iré incluyendo artículos sobre jornadas, exposiciones educativas, eventos, encuentros y experiencias; pasadas, presentes y futuras; para que podáis ver a través de mis ojos lo grande y maravilloso que es el mundo cuando todos y todas sumamos.

I CONGRESO DE NEUROCIENCIA APLICADA A LA EDUCACIÓN. Madrid, 27, 28 y 29 de abril de 2017.

Si tuviera que describir el transcurso de estos tres días con solo una palabra, podría elegir entre dualidad, incertidumbre o decepción. He aprendido, claro; también me he traído cosas nuevas en la mochila (y la ratificación de otras muchas que ya conocía); pero a veces he sentido la falta de respeto que, desde la Administración o las “altas esferas de la política”, se tiene hacia la Educación en general, y hacia las maestras y maestros en particular.

En estos días he vuelto a ver reflejadas esas dos Españas que vienen luchando desde hace más de un siglo, y que aún a día de hoy, son incapaces (al menos desde uno de los lados) de mostrar respeto hacia quiénes tienen delante (cuando no están bajo su poder). Me hace preguntarme si son conscientes de que 26 niños y niñas se han quedado sin maestra durante 3 días, de que los compañeros y compañeras de mi centro han hecho un esfuerzo para cubrir mi ausencia, y de que me pagan por acudir a esta formación. Deberían, por favor, tomarse las cosas más en serio.

Afortunadamente, soy de poner el foco de atención en lo bueno y lo importante, ya que creo que el resto merece poca o ninguna publicidad, así que simplemente te mostraré aquí unas pinceladas de quienes nos mostraron su trabajo con respeto y admiración, de quienes admitieron que confían en que sepamos dar continuidad y uso a sus investigaciones, de esos que, teniendo prestigio internacional en campos como la Medicina, la Psicología y la Biología, se muestran respetuosos y cautos en sus intervenciones y comparten humildemente los resultados de sus investigaciones con la audiencia.

A continuación voy a compartir unas pinceladas de cada una de las ponencias, ya que exponerlas completas daría para escribir un ensayo. Aún así, si estás interesado/a en su contenido, puedes ponerte en contacto conmigo y estaré encantada de compartir mis notas.

El Dr. Francisco Mora Teruel, en la inauguración académica, y tras poner una nota irónica a lo expuesto en la presentación, habló de Neuroeducación como una disciplina del futuro. “Intentar enseñar sin tener en cuenta cómo funciona el cerebro, es como intentar diseñar un guante sin haber visto nunca una mano”. Sin embargo, y cómo harían el resto de doctores a lo largo de sus ponencias, nos recuerda que hay un enorme espacio entre lo que sabe la Neurociencia y cómo aplicar ésto en los centros educativos. “Debemos evitar entre todos que se creen neuromitos o falsas realidades”.

Nos recuerda que el aprendizaje es inherente al ser humano, porque aunque nos lo propusiéramos seriamente, seríamos incapaces de vivir sin aprender. Ya se ha demostrado que cuando se ponen en marcha los circuitos relacionados con la emoción, también lo hacen otras zonas del cerebro relacionadas con el aprendizaje, incluida la memoria; por lo que sí podemos afirmar que se recuerda más y mejor aquello que nos ha causado un impacto emocional.

El profesor Mora habla de curiosidad, atención y memoria como tres factores que intervienen en el aprendizaje, y que hay que conocer a nivel neurológico para usarlos de forma adecuada a nuestro favor en las clases. Incide también en la importancia del juego como principal forma de aprendizaje en los niños y niñas; y en la necesidad de transmitir valores desde la más tierna infancia. Aquí puedes leer con más precisión acerca de ello, ya que tuve la suerte de asistir a otra conferencia suya hace unos meses.

El Dr. Manuel Carreiras Valiña realizó una interesante intervención sobre Neurociencia, Lenguaje y Educación. Expuso con datos los resultados de algunas de las investigaciones que están llevando a cabo en el BCBL (Basque Center con Cognition, Brain and Language) en colaboración con el Colegio Carmelitas de Vitoria.

Comenzó su conferencia hablando de neuromitos, comenzando por aquel que dice que solo usamos el 10% del cerebro, ya que está comprobado que se usan diferentes partes del cerebro en función de la acción que se realice. En segundo lugar habló del neuromito de la plasticidad cerebral, solo se aprende cuando se es pequeño, que muestra como incierto ya que está demostrado que en adultos que aprenden la volumetría del hipocampo cambia. Mencionó algunos más relacionados con las lenguas, como que de mayor no se puede aprender un segundo idioma o  que le bilingüismo previene el Alzheimer. Aquí me dí cuenta de que una de las tareas de todos estos grandes científicos frente a docentes, era mostrarnos la importancia de entender la diferencia entre la neurociencia real y la palabrería barata que nos intentan vender desde algunos sectores.

Desde el BCBL están investigando en relación con las segundas y terceras lenguas. Los bebés bilingües tienen mayores conexiones neuronales en las áreas del lenguaje, y se cree que tardan un poco más en estructurar o activar las capacidades del hemisferio izquierdo. Pero se incidió en algo que muchas defendemos desde hace tiempo: si no hay modelos nativos, la prosodia, la morfología y otros elementos del lenguaje no se aprenden.

Respecto a la retención de información, la memoria funciona mejor por recuperación de la información que por estudio repetitivo; hecho del que nos volverán a hablar en la última conferencia, comparando diferentes formas de estudio.

En el experimento que están llevando a cabo en el Colegio Carmelitas, donde tienen un laboratorio, se ha demostrado que el método analítico funciona mejor que el método global, a la hora de formar buenos lectores. En una ponencia posterior veremos la importancia de que se hayan trabajado una serie de destrezas que facilitarán este tipo de aprendizaje.

El profesor Carreiras también nos habla de los biomarcadores tempranos de la dislexia. Aún se está investigando mucho qué es lo que ocurre en el cerebro de los niños y niñas con dislexia. Hay algunos resultados que muestran que solo activan la parte derecha del cerebro cuando se presentan las ondas que equivalen a la frecuencia fonológica. Tambnién muestran una menor conectividad entre el córtex prefrontal derecho y el hipocampo. Estas y otras investigaciones podrían dar idea en un futuro de quiénes están expuestos a desarrollar dislexia, pero aún queda mucho tiempo para eso. Vuelve a pedirnos prudencia y cautela frente a neuromitos como la lateralidad cruzada; o el hecho de que se cite la conciencia fonológica como causa de la dislexia, cuando aún se desconoce si es causa o consecuencia.

En la mesa de altas capacidades, se presentó básicamente el modelo Renzulli para trabajar en el aula como un programa de enriquecimiento. De ésto te hablaré en un post de “Bitácora”, ya que es algo que aplico y hago habitualmente desde el aula (por sugerencia de la orientadora de mi centro); y te mostraré diferentes formas de llevarlo a cabo, además de las que se mostraron en la intervención.

En la exposición de la ponencia anterior, he hecho varias menciones a la que sigue, ya que el Dr. Fernando Cuetos Vega, realizó una conferencia sobre la Neurociencia de la lectura. Presentó la lectura como “la destreza humana más importante y el reto más importante de la escuela, ya que marcará fundamentalmente el éxito o el fracaso de los niños”.

El profesor Cuetos nos recordó que la lectura es un proceso bastante largo, que lleva unos cuantos años. Como es una actividad humana, el cerebro no viene preparado para ello, y se va modificando durante los primeros años, para que algunas áreas del cerebro se impliquen en la lectura. La lectura produce cambios importantes en la corteza cerebral y en estructuras subcorticales, principalmente en las áreas parieto-temporal y occipito-temporal. Estas áreas van aumentando de tamaño a medida que se convierten en lectores más avanzados, lo cual implica también que se establezcan nuevas conexiones y nuevos circuitos neuronales.

Sin embargo, me gustaría detenerme en los requisitos para el cerebro pre-lector. Es necesario que un niño o niña, antes de empezar a leer, tenga buena comprensión y expresión oral, ya que si no entiende lo que le dicen, o no es capaz de expresarse, tendrá dificultades en el aprendizaje de la lectura. Debería también tener una cantidad de vocabulario suficiente y ser capaz de reconocer diferentes objetos, formas y personas de forma visual, destreza que le permitirá hacer el reconocimiento de las letras más adelante. Sin esta base previa necesaria, el aprendizaje de la lectura sería difícil.

Una vez adquirida la lectura, funcionan en el cerebro dos vías, la léxica y la sub-léxica. Lo ideal es que ésta última desaparezca con el tiempo, quedando relegada a su uso para pseudopalabras, o palabras desconocidas.

El aprendizaje de la lectura puede variar mucho de unas lenguas a otras, por lo que no se puede dar una edad ideal para aprender a leer, sino más bien el que se hayan trabajado y el niño o niña posea los requisitos que el cerebro necesita para aprender a leer. Se debe tener en cuenta que los movimientos oculares son otro de los grandes implicados en la lectura, por lo que puede influir en la misma cualquier daño causado en éstos.

El Dr. José Ramón Alonso Peña volvió a insistir en que la plasticidad cerebral implica cambios en el sistema nervioso central a lo largo de toda la vida, y en desterrar otros neuromitos: el riesgo de la WiFi, que aún no se ha demostrado y posiblemente nunca llegue; el riesgo de las vacunas, cuando son el mejor invento de la historia de la Humanidad; el del 10% del cerebro, del que hablamos antes; el mito del ajedrez; el mito de que el alcohol mata neuronas, cuando en realidad “mata personas”; el mito del “efecto Mozart” (y reconozco que tengo el libro, y lo he probado:)); el de la comunicación facilitada; el mito de los estilos de aprendizaje, VAK (que también conozco y del que hablaré en el futuro más ampliamente); el mito de la fimnasia cerebral; y el de la muerte prematura de los zurdos.

Me ha divertido y sorprendido a partes iguales que todos los ponentes hayan dedicado parte de su tiempo a desterrar “neuromitos”. Reconozco además que casi todos los conocía, algunos los desterré por sentido común, y otros incluso los he probado, usado, y tengo alguna hipótesis al respecto que me encantará investigar en el futuro, jajaja… pero eso es tema para otro artículo.

El profesor nos habló de una serie de investigaciones que están llevando a cabo, entre ellas habló de la dislexia y el autismo, centrando en ésta última gran parte de su ponencia. Los niños y niñas con autismo tienen más neuronas que el resto, pero sin embargo parece que existe un problema de plasticidad cerebral. Aunque queda mucho por investigar, se está muy cerca de tener marcadores biológicos para identificar el autismo.

Para finalizar nos trasmitió 10 recomendaciones comprobadas que ayudan a mejorar el rendimiento, y que se pueden aplicar al aula: cuidar la salud, viajar, ampliar el vocabulario, enfrentarse a retos, aprender a tocar un instrumento, jugar con la mano no dominante, leer, actividad artística, bailar y dormir lo suficiente. Resumió “estos diez mandamientos” en dos: dudar, y trabajar por una educación basada en la evidencia. Y he de decir que lo suscribo 100%.

Para cerrar el congreso, el elocuente Dr. Ignacio Morgado Bernal puso un toque práctico para cerrar el congreso. Suscribiendo las palabras de sus colegas, volvió a reiterar esos puntos que son tan importantes para que se lleve a cabo un buen proceso de aprendizaje, y que son básicos para el buen funcionamiento cerebral de cualquier persona:

  • Dieta saludable: las grasas saturadas son malas para el cerebro.
  • Sueño: es fundamental, las interrupciones de sueño perjudican la actividad neuronal, así como la falta del mismo. El sueño promociona la neurogénesis.
  • Practicar deporte y actividades físicas diversas: mejora el aprendizaje de tareas ejecutivas. Hace que el cerebro genere sustancias neurotróficas, que hacen que funcionen mejor las neuronas.
  • La motivación: es necesaria para aprender. Hay que empezar los temas por lo que más motive, en lugar de por el principio.
  • Aprender a aprender: guiar a los alumnos mediante preguntes para que sepan qué es lo que tienen que buscar y/o aprender.
  • Entrenamiento en memoria de trabajo: el cerebro se va construyendo poco a poco, por lo que es necesario su uso para incrementar determinadas destrezas.
  • Repaso sistemático: está comprobado que la mejor forma de aprender algo es mediante el repaso sistemático y reconstrucción de lo aprendido.
  • Inmersión temprana y práctica frecuente en múltiples lenguas: se entiende la música como una lengua más.
  • La lectura: es el mejor gimmasio para el cerebro.
  • Evaluar de forma oral: las destrezas que los alumnos tienen que poner en marcha para enfrentarse a un examen oral, no tienen nada que ver con las que usarían para un examen tradicional.

Como has podido ver, han sido muchos y variados temas los que han sido expuestos en este congreso. He seleccionado las ponencias que, desde mi punto de vista, muestran una rigurosidad científica, y dan informaciones verídicas que nos pueden dar muchas pistas sobre el camino a tomar en metodologías y formas de hacer en el aula.

Si me sigues desde hace tiempo, sabes que siempre defiendo la profesionalidad en el aula. Debemos formarnos, leer, y sobre todo, desarrollar el espíritu crítico necesario para diferenciar qué cosas son aplicables a la escuela, y cuándo nos están manipulando para otros asuntos que desconocemos.

Quiero agradecer desde aquí, a todos y todas los que han hecho posible el hecho de que haya podido acudir estos días al congreso; así como a la organización del mismo por darnos la oportunidad de conocer a estos grandes científicos. Nos encantaría que se mencionara como ejemplo en alguna ponencia a maestros de la talla de Francisco Giner de los Rios, inspiración y ejemplo para muchas y muchos de los que nos dedicamos hoy a la enseñanza, y que ya defendía en el siglo XIX en España, muchos de las aplicaciones que acabo de escribir.